Dextrometorfano (DXM)
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El dextrometorfano, comúnmente abreviado como DXM, es un fármaco perteneciente a la clase de los morfinanos que se utiliza principalmente como supresor de la tos o antitusígeno. Es uno de los ingredientes activos más comunes en los jarabes y medicamentos para la tos y el resfriado de venta libre en todo el mundo, presente en marcas tan conocidas como Robitussin, Benylin, NyQuil y Vicks.
Químicamente, es el isómero dextrorrotatorio («diestro») del levorfanol, un analgésico opioide. Sin embargo, a pesar de su similitud estructural con los opioides, el DXM carece de efectos analgésicos y del alto potencial adictivo de sus análogos a dosis terapéuticas.
Su mecanismo de acción es central, actuando directamente sobre el centro de la tos en el cerebro. No obstante, la notoriedad del dextrometorfano va más allá de su uso médico. A dosis muy superiores a las recomendadas, actúa como un alucinógeno disociativo, produciendo efectos psicoactivos que han llevado a su uso recreativo y abuso, un fenómeno conocido popularmente como «Robo-tripping». Esta dualidad como medicamento común y droga recreativa lo sitúa en una posición compleja en la farmacología y la salud pública.
Historia
Desarrollo como Alternativa a la Codeína
El desarrollo del dextrometorfano se remonta a la década de 1950, en el marco de una investigación financiada por la Marina y la CIA de los Estados Unidos. El objetivo era encontrar un sustituto no adictivo de la codeína como supresor de la tos.
La codeína, aunque efectiva, es un opioide con un potencial de abuso y adicción significativo, lo que representaba un problema, especialmente para el personal militar. Los investigadores buscaban una molécula que mantuviera la eficacia antitusígena de la codeína pero que estuviera desprovista de sus efectos narcóticos.
El dextrometorfano, el isómero «diestro» de un análogo de la codeína, demostró ser la solución. Se descubrió que, si bien su isómero «zurdo» (levometorfano) era un potente narcótico, el DXM no interactuaba de la misma manera con los receptores opioides y no producía analgesia ni euforia a dosis normales.
Tras demostrar su seguridad y eficacia, fue aprobado por la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA) en 1958 y se convirtió en un medicamento de venta libre.
Popularización y Uso Recreativo
Durante las décadas de 1960 y 1970, el DXM se comercializó ampliamente bajo marcas como Romilar. Inicialmente, se consideró un éxito total. Sin embargo, pronto se corrió la voz en la contracultura de que el consumo de grandes cantidades de Romilar podía inducir un estado de intoxicación con alucinaciones y euforia. Esto llevó a un aumento de su uso recreativo, con fenómenos como los «fines de semana Dextro», en los que grupos de personas consumían deliberadamente sobredosis del medicamento.
Como respuesta a esta creciente ola de abuso, el fabricante retiró voluntariamente Romilar del mercado estadounidense en 1973. Años más tarde, el DXM fue reintroducido en nuevas formulaciones, como Robitussin y Vicks-44. En un principio, algunos de estos nuevos productos contenían aditivos para darles un sabor deliberadamente desagradable y así disuadir el consumo de grandes volúmenes, aunque esta estrategia fue abandonada posteriormente, ya que también reducía las ventas para su uso legítimo.
Farmacología
La acción del dextrometorfano en el cuerpo es compleja y depende en gran medida de la dosis administrada.
Farmacocinética
El DXM es un profármaco. Esto significa que la molécula en sí misma es en gran parte inactiva. Una vez ingerido, es absorbido rápidamente y metabolizado en el hígado por la enzima del citocromo P450 CYP2D6. Esta enzima elimina un grupo metilo de la molécula, convirtiendo el dextrometorfano (DXM) en su metabolito activo principal, el dextrorfano (DXO).
El DXO es el principal responsable tanto de los efectos antitusígenos como de los efectos disociativos del fármaco. Tanto el DXM como el DXO tienen una vida media en el cuerpo de aproximadamente 4 horas, lo que explica por qué las dosis de los jarabes para la tos deben repetirse cada 4-6 horas.
Farmacodinámica (Mecanismo de Acción)
- A Dosis Terapéuticas (Antitusígeno): El DXO actúa principalmente como un antagonista del receptor NMDA y un agonista del receptor sigma-1 en el bulbo raquídeo, la parte del tronco encefálico que controla el reflejo de la tos. Al modular estos receptores, eleva el umbral necesario para desencadenar la tos, suprimiéndola de manera efectiva sin afectar las vías respiratorias. A estas dosis, tiene una afinidad muy baja por los receptores opioides mu, que son los responsables de la analgesia y la adicción de la morfina y la codeína.
- A Dosis Supraterapéuticas (Disociativo): A dosis altas, el mecanismo principal cambia. El DXO actúa como un potente antagonista no competitivo del receptor NMDA en todo el cerebro. Este es el mismo mecanismo de acción de drogas disociativas como la ketamina y la fenciclidina (PCP). Al bloquear el receptor NMDA, interfiere con la neurotransmisión del glutamato, el principal neurotransmisor excitatorio del cerebro. Esta interrupción generalizada de la señalización glutamatérgica es lo que produce los profundos efectos psicoactivos:
- Disociación: Sensación de desconexión entre la mente y el cuerpo, y del yo con la realidad externa.
- Alucinaciones: Principalmente distorsiones visuales y auditivas.
- Euforia: Especialmente en respuesta a estímulos como la música.
- Percepción alterada: Distorsión de la percepción corporal y del paso del tiempo.
Además, el DXM también actúa como un inhibidor de la recaptación de serotonina, lo que puede contribuir a sus efectos sobre el estado de ánimo, pero también crea un riesgo significativo de síndrome serotoninérgico si se combina con otros fármacos que afectan a la serotonina, como los antidepresivos.
Usos Médicos
Supresor de la Tos
El único uso aprobado y generalizado del DXM es como antitusígeno de venta libre. Sin embargo, su eficacia es un tema de debate en la comunidad médica. Aunque algunos estudios han demostrado un beneficio modesto en adultos con tos aguda, una cantidad significativa de evidencia sugiere que es ineficaz para la tos asociada a infecciones del tracto respiratorio superior (el resfriado común), la bronquitis o la neumonía. Además, se considera ineficaz y no se recomienda su uso en niños.
Afecto Pseudobulbar (PBA)
El DXM ha encontrado un uso nicho, pero importante en el tratamiento de una condición neurológica rara llamada afecto pseudobulbar (PBA). El PBA se caracteriza por episodios de risa o llanto incontrolables e inapropiados, que son incongruentes con el estado emocional real de la persona. Esta condición puede ocurrir en pacientes con esclerosis lateral amiotrófica (ELA), esclerosis múltiple o que han sufrido un accidente cerebrovascular.
El fármaco Nuedexta, aprobado por la FDA en 2010, es una combinación de dextrometorfano y quinidina. La quinidina es un potente inhibidor de la enzima CYP2D6. Al bloquear esta enzima, la quinidina ralentiza drásticamente el metabolismo del DXM, aumentando su vida media de 4 a más de 13 horas y manteniendo concentraciones estables y elevadas en el torrente sanguíneo, lo que le permite ejercer su efecto neuromodulador sobre los receptores sigma-1 y NMDA para controlar los episodios de PBA.
Uso Recreativo y Abuso
El abuso del DXM, conocido como «Robo-tripping» o «skittling», es un problema de salud pública, especialmente entre adolescentes, debido a su fácil acceso.
Los «Plateaus» del DXM
La comunidad de usuarios ha clasificado los efectos del DXM en cuatro «mesetas» o «plateaus», que dependen de la dosis consumida (calculada en miligramos por kilogramo de peso corporal):
- Primera Meseta (1.5-2.5 mg/kg): Efectos estimulantes leves, euforia y una ligera alteración de la percepción.
- Segunda Meseta (2.5-7.5 mg/kg): Efectos comparables a la intoxicación por alcohol combinada con cannabis, con alucinaciones de ojos cerrados y una mayor distorsión auditiva y visual.
- Tercera Meseta (7.5-15 mg/kg): Profunda disociación, alucinaciones intensas y experiencias extracorporales. La percepción del tiempo se pierde y la función cognitiva se ve gravemente afectada.
- Cuarta Meseta (>15 mg/kg): Disociación completa, similar a un estado anestésico. Puede haber una pérdida total del contacto con la realidad y experiencias de tipo místico o trascendental. Esta meseta conlleva un riesgo significativo de psicosis y complicaciones médicas.
Peligros del Abuso
El abuso del DXM es peligroso por varias razones:
- Toxicidad de Ingredientes Adicionales: La mayoría de los jarabes para la tos no contienen solo DXM. A menudo incluyen otros principios activos como paracetamol (acetaminofén), guaifenesina o antihistamínicos. Consumir grandes cantidades de estos productos para alcanzar una dosis alta de DXM puede llevar a una sobredosis letal de estos otros ingredientes, siendo la insuficiencia hepática aguda por sobredosis de paracetamol el riesgo más grave.
- Síndrome Serotoninérgico: La combinación de altas dosis de DXM con antidepresivos (ISRS, IMAO) o drogas como el MDMA (éxtasis) puede desencadenar un síndrome serotoninérgico, una condición potencialmente mortal.
- Sobredosis de DXM: Aunque la dosis letal es alta, las dosis recreativas pueden acercarse a ella, con riesgo de depresión respiratoria, convulsiones y coma. Una sobredosis de DXM puede ser revertida con naloxona, un antagonista de los receptores opioides.
Estatus Legal
El estatus legal del DXM es complejo. Para preservar su acceso como un medicamento de venta libre eficaz para la tos, no está incluido en las listas de sustancias controladas de la Ley de Sustancias Controladas de EE. UU. ni en las convenciones de la ONU.
Sin embargo, para combatir su abuso, muchos países y estados de EE. UU. han implementado restricciones de edad para su compra (generalmente prohibiendo la venta a menores de 18 años) y han movido los productos que lo contienen detrás del mostrador de la farmacia. En algunos países, como Francia, Suecia y Rusia, el DXM solo se puede adquirir con receta médica.




