Heike Kamerlingh Onnes
Heike Kamerlingh Onnes (21 de septiembre de 1853 – 21 de febrero de 1926) fue un físico experimental neerlandés galardonado con el Premio Nobel de Física por sus investigaciones pioneras sobre las propiedades de la materia a temperaturas extremadamente bajas. Reconocido históricamente como el padre de la física de bajas temperaturas y la criogenia moderna, logró el hito histórico de la licuefacción del helio en 1908 al alcanzar una temperatura crítica de , aproximándose al cero absoluto más que cualquier otro laboratorio de su época.
Posteriormente, en 1911, descubrió el fenómeno de la superconductividad tras observar la desaparición súbita de la resistencia eléctrica en el mercurio puro a temperaturas criogénicas. Su legendario laboratorio en la Universidad de Leiden no solo sentó las bases de la física del estado sólido, sino que transformó el diseño del instrumental científico moderno a través de sus escuelas de soplado de vidrio y mecánica de precisión.

- Primeros Años y Formación Académica (1853–1879)
- Carrera Académica y Filosofía Experimental
- El Laboratorio Criogénico y el Cero Absoluto
- El Descubrimiento de la Superconductividad y Líneas de Investigación (1911)
- Reconocimiento Internacional, Sociedades y Premio Nobel
- Vida Personal, Compromiso Humanitario y Fallecimiento
Primeros Años y Formación Académica (1853–1879)
Origen familiar e instrucción temprana
Heike Kamerlingh Onnes nació el 21 de septiembre de 1853 en Groninga, Países Bajos. Su padre, Harm Kamerlingh Onnes, era propietario de una fábrica de ladrillos situada en las cercanías de Groninga. Su madre, Anna Gerdina Coers, provenía de Arnhem y era hija de un arquitecto. Su instrucción secundaria transcurrió en la «Hoogere Burgerschool» de su ciudad natal, una institución que no incluía lenguas clásicas en su currículo escolar. En esta etapa, el director del centro fue J.M. van Bemmelen, quien posteriormente ocuparía la cátedra de Química en la Universidad de Leiden. Para complementar su formación, Kamerlingh Onnes recibió instrucción suplementaria en griego y latín.
Estudios universitarios en Groninga y Heidelberg
El ingreso a la educación superior se materializó en 1870 al matricularse en la Universidad de Groninga, donde obtuvo su grado de candidaats (equivalente aproximado a un B.Sc.) al año siguiente. Su talento científico para la resolución de problemas se manifestó prematuramente: en 1871, a la edad de 18 años, fue galardonado con la Medalla de Oro en un certamen patrocinado por la Facultad de Ciencias Naturales de la Universidad de Utrecht. Un año más tarde, recibió una Medalla de Plata en un evento similar organizado por la Universidad de Groninga.
Entre octubre de 1871 y abril de 1873, se trasladó a Heidelberg para estudiar bajo la tutela de los eminentes científicos Robert Bunsen y Gustav Kirchhoff. Durante su estancia con Kirchhoff, obtuvo el «Seminarpreis», reconocimiento que le otorgó el derecho a ocupar una de las dos plazas de ayudantía disponibles bajo la dirección de este físico alemán. Tras este periodo de especialización, regresó a Groninga, donde superó su examen doctoraal (equivalente a un M.Sc.) en 1878.
Tesis doctoral: Demostración del movimiento rotatorio terrestre
En 1879, Kamerlingh Onnes alcanzó el grado de doctor mediante la defensa de una notable tesis titulada Nieuwe bewijzen voor de aswenteling der aarde (Nuevas pruebas de la rotación de la Tierra). En este trabajo de investigación, aportó pruebas tanto teóricas como experimentales de que el célebre experimento del péndulo de Foucault debía considerarse como un caso especial dentro de un amplio grupo de fenómenos que, de una manera mucho más simple, pueden emplearse para demostrar el movimiento rotatorio de la Tierra.
Carrera Académica y Filosofía Experimental
Transición por el Politécnico de Delft
En 1878, Kamerlingh Onnes se convirtió en asistente en el Politécnico de Delft. En esta institución trabajó bajo la dirección de Bosscha. Posteriormente, también impartió clases ocupando el lugar de este último durante los años 1881 y 1882.
En 1881 publicó un artículo titulado Algemeene theorie der vloeistoffen (Teoría general de los líquidos). Este trabajo abordó la teoría cinética del estado líquido. A través de esta investigación, se aproximó a la ley de los estados correspondientes de Van der Waals desde una perspectiva mecanicista. Dicho trabajo puede considerarse como el inicio de las investigaciones que realizaría durante toda su vida sobre las propiedades de la materia a bajas temperaturas.
Cátedra de Física Experimental en la Universidad de Leiden
El año de 1882 marcó un punto de inflexión profesional al ser nombrado Profesor de Física Experimental y Meteorología en la Universidad de Leiden. En la ocupación de esta prestigiosa cátedra universitaria sucedió al físico P.L. Rijke.
El principio metodológico: «Door meten tot weten»
En su discurso inaugural, titulado De beteekenis van het quantitatief onderzoek in de natnurkunde (La importancia de la investigación cuantitativa en la física), sentó las bases de su filosofía científica. En esta intervención formuló su conocido lema «Door meten tot weten» (El conocimiento a través de la medición). Esta máxima representaba una profunda apreciación por el valor de las mediciones rigurosas, un principio metodológico que le concirnió y acompañó durante toda su carrera científica.
El Laboratorio Criogénico y el Cero Absoluto
Reorganización institucional y bases teóricas
Tras su nombramiento en la Cátedra de Física de la Universidad de Leiden, Kamerlingh Onnes procedió a reorganizar el Laboratorio de Física, instalación que en la actualidad se conoce como el Laboratorio Kamerlingh Onnes. El propósito de esta reestructuración fue adaptar las instalaciones para que se ajustaran a su propio programa científico. Sus líneas de investigación se fundamentaron principalmente en los marcos teóricos desarrollados por sus dos grandes compatriotas: J.D. van der Waals y H.A. Lorentz.
Validación experimental y la licuefacción del helio (1908)
El objetivo central de Kamerlingh Onnes era el establecimiento de un laboratorio criogénico especializado. Esta infraestructura le permitiría verificar empíricamente la ley de los estados correspondientes, formulada por Van der Waals, a través de un amplio rango de temperaturas. Su perseverancia y los constantes esfuerzos para alcanzar temperaturas extremadamente bajas alcanzaron su punto culminante histórico con la licuefacción del helio en el año 1908.
«El lugar más frío de la Tierra» y el Premio Nobel
Al someter el helio a este proceso, logró reducir su temperatura hasta los 0,9°K. Mediante este hito experimental, consiguió la mayor aproximación al cero absoluto que se había logrado hasta ese momento. Este logro tecnológico justificó la célebre afirmación científica de que, en aquella época, el lugar más frío de la Tierra estaba situado en Leiden. Fue precisamente en reconocimiento a estos trascendentales estudios sobre las bajas temperaturas que la academia le otorgó el Premio Nobel. El legado de este laboratorio continuó expandiéndose; posteriormente, sus discípulos W.H. Keesom y W.J. de Haas (este último yerno de Lorentz) condujeron nuevos experimentos en las mismas instalaciones que los aproximaron aún más al cero absoluto.
El Descubrimiento de la Superconductividad y Líneas de Investigación (1911)
Resistencia nula en metales puros y corrientes persistentes
En 1911, Kamerlingh Onnes realizó uno de los hallazgos más trascendentales de la física de la materia condensada: el descubrimiento de la superconductividad. Durante sus meticulosos experimentos a temperaturas criogénicas, observó que metales puros como el mercurio, el estaño y el plomo perdían súbitamente toda su resistencia eléctrica al ser enfriados por debajo de una temperatura crítica. Como consecuencia directa de este extraordinario fenómeno, documentó la existencia de corrientes persistentes, constatando que una corriente eléctrica podía fluir indefinidamente a través de un circuito cerrado sin disipación alguna de energía.
Estudios termodinámicos, ópticos y magnéticos
Además del estudio de las bajas temperaturas, el laboratorio de Leiden adquirió prestigio internacional gracias a una vasta agenda de experimentación física. Las líneas de investigación desarrolladas en las instalaciones abarcaron la termodinámica, la validación de la ley de la radiactividad y la observación detallada de fenómenos ópticos, magnéticos y eléctricos.
Entre las contribuciones más destacadas se encontraron el análisis de la fluorescencia y la fosforescencia, la rotación magnética del plano de polarización y la medición de los espectros de absorción de cristales sometidos a campos magnéticos intensos. Asimismo, su equipo investigó en profundidad el efecto Hall, las constantes dieléctricas y la resistencia de los metales [1]. Los resultados empíricos de todos estos trabajos fueron difundidos globalmente a través de publicaciones en las Actas de la Real Academia de Ciencias de Ámsterdam y en las Comunicaciones del Laboratorio de Física de Leiden.
Escuela de soplado de vidrio y fabricación de instrumental científico (1901)
El impacto global de Kamerlingh Onnes no se limitó a la física teórica y experimental; también revolucionó la ingeniería de laboratorio. En 1901, fundó dentro de sus instalaciones una escuela de formación profesional para fabricantes de instrumentos de precisión y sopladores de vidrio. Esta academia técnica interna dotó al laboratorio de un nivel de autonomía e innovación instrumental sin precedentes, atrayendo a multitud de científicos extranjeros que se desplazaron a Leiden para investigar y beneficiarse de estas tecnologías experimentales.

Reconocimiento Internacional, Sociedades y Premio Nobel
Membresías tempranas y fundaciones internacionales
El impacto del trabajo de Kamerlingh Onnes fue reconocido tempranamente en los círculos académicos de los Países Bajos. A la edad de 30 años, fue nombrado miembro titular de la Real Academia de Ciencias de Ámsterdam, una distinción inusual para un investigador tan joven. Su visión integradora y su convicción de que el avance científico requería de la colaboración global lo llevaron a ser uno de los fundadores de la Association International du Froid, institución que posteriormente evolucionaría hasta convertirse en el actual Institut International du Froid.
Condecoraciones estatales y galardones científicos
Su prolífica trayectoria fue honrada por múltiples naciones que lo integraron a sus más altas órdenes civiles y de mérito. Fue nombrado Comendador de la Orden del León Neerlandés y de la Orden de Orange-Nassau por su país natal; de la Orden de San Olaf por Noruega, y de la Orden Polonia Restituta por Polonia.
En el ámbito puramente académico, la Universidad de Berlín le concedió un doctorado honoris causa. Asimismo, su dedicación a la física experimental fue premiada con varias de las distinciones más codiciadas de su época, incluyendo la Medalla Matteucci, la Medalla Rumford, el Premio Baumgarten y la Medalla Franklin, consolidando su estatus como una de las mentes experimentales más brillantes de principios del siglo XX.
Afiliación a las grandes academias europeas y americanas
La influencia de su laboratorio en Leiden y la universalidad de sus descubrimientos se reflejaron en su integración a la red de sociedades científicas más prestigiosas del mundo. Fue miembro activo de la Sociedad de Amigos de la Ciencia de Moscú, así como de las Academias de Ciencias de Copenhague, Upsala, Turín, Viena, Gotinga y Halle.
Su eminencia le valió el título de Asociado Extranjero de la Académie des Sciences de París y de Miembro Extranjero de la histórica Accademia dei Lincei en Roma y de la Royal Society de Londres. Para culminar este extenso reconocimiento, ostentó el cargo de Miembro Honorario en la Sociedad Física de Estocolmo, la Sociedad Helvética de Ciencias Naturales, la Royal Institution de Londres, la Sociedad Española de Física y Química de Madrid, y el célebre Instituto Franklin de Filadelfia.
Vida Personal, Compromiso Humanitario y Fallecimiento
Carácter, vida familiar y matrimonio
Más allá de su incesante labor científica en el laboratorio, las principales aficiones de Kamerlingh Onnes se centraban en su vida familiar y en la asistencia al prójimo. A pesar de que su trabajo constituía su mayor pasión, se caracterizó por ser un académico exento de presunción, dotado de un gran encanto personal y una profunda humanidad filantrópica.
En 1887 contrajo matrimonio con Maria Adriana Wilhelmina Elisabeth Bijleveld. Ella fue un pilar fundamental de apoyo en sus diversas iniciativas y juntos establecieron un hogar que gozó de amplio reconocimiento en los círculos académicos por su excepcional hospitalidad. Fruto de este matrimonio nació su único hijo, Albert, quien posteriormente desarrolló una destacada carrera como alto funcionario gubernamental en La Haya.
Compromiso humanitario durante la Primera Guerra Mundial
La dimensión ética de Kamerlingh Onnes cobró una relevancia histórica sin precedentes durante y después de la Primera Guerra Mundial. Ante el desgarro sociopolítico del continente europeo, desplegó una intensa actividad como mediador diplomático en la sombra, esforzándose por limar las profundas diferencias políticas y restaurar el diálogo cooperativo entre los científicos de las naciones en conflicto.
Asimismo, su labor humanitaria trascendió el ámbito académico: participó activamente en la organización de ayuda para socorrer a los niños que sufrían de inanición en los países severamente afectados por la escasez de alimentos en la posguerra.
Salud y fallecimiento
A lo largo de su vida, la constitución física de Kamerlingh Onnes fue siempre delicada. Tras padecer una breve enfermedad, el eminente físico falleció en la ciudad de Leiden el 21 de febrero de 1926, dejando tras de sí un legado monumental que redefinió para siempre los límites de la física experimental moderna y la tecnología criogénica.
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