Las pinturas y la saponificación

Muchas pinturas al oleo han sido afectadas por la aparición del fenómeno de saponificación, que altera la apariencia de la pintura hasta el punto de deformar su superficie.

La saponificación es un proceso químico que implica la conversión de grasas o aceites en jabón y alcohol por acción del calor en presencia de una solución alcalina acuosa. Desde un punto de vista químico, Los jabones son sales de ácidos grasos, y los ácidos grasos se definen como ácidos monocarboxílicos saturados que tienen largas cadenas de carbono (más de 10 carbonos).

La saponificación puede ocurrir en pinturas al óleo con el paso del tiempo, causando daños y deformaciones visibles. Esta reacción sucede porque las pinturas al óleo están compuestas de moléculas de pigmento suspendidas en un medio aglutinante de aceite.

saponificación en pinturas al óleo

Las sales de metales pesados se utilizan a menudo como moléculas de pigmento, como en el blanco de plomo, el rojo de plomo y el blanco de zinc. Si esas sales de metales pesados reaccionan con ácidos grasos libres en el medio oleoso, se pueden formar jabones metálicos en una capa de pintura que luego puede migrar hacia la superficie de la pintura.

Detalle de Madame X (Madame Pierre Gautreau), de John Singer Sargent, 1884, mostrando saponificación en el vestido negro.
Detalle de Madame X (Madame Pierre Gautreau), de John Singer Sargent, 1884, mostrando saponificación en el vestido negro.

La saponificación en las pinturas al óleo fue descrita por primera vez en 1912 y se cree que está muy extendida, habiéndose observado en muchas obras que datan de los siglos XV al XX; este fenómeno se ha identificado en obras de diferente origen geográfico y obras pintadas sobre diversos soportes, tales como lienzo, papel, madera y cobre.

Un análisis químico especializado puede revelar la saponificación que ocurre en las capas más profundas de una pintura antes de que cualquier signo sea visible en la superficie, incluso en pinturas de siglos de antigüedad.

Las regiones saponificadas pueden deformar la superficie de la pintura mediante la formación de protuberancias visibles que pueden dispersar la luz. Estos grumos de jabón pueden ser prominentes sólo en ciertas regiones de la pintura y no en todas partes a pesar de que la reacción se de en toda la pintura.

Algunas obras afectadas

 Madame X de John Singer Sargent
Madame X de John Singer Sargent

En el famoso Retrato de Madame X de John Singer Sargent, por ejemplo, los grumos sólo aparecen en las zonas más negras, lo que puede deberse a que el artista utiliza más medio en esas zonas para compensar la tendencia de los pigmentos negros a absorberlos.

El proceso también puede formar depósitos de color blanco calizo en la superficie de una pintura, una deformación que a menudo se describe como «florecimiento» o «eflorescencia», y también puede contribuir a aumentar la transparencia de ciertas capas de pintura dentro de una pintura al óleo a lo largo del tiempo.

La saponificación no ocurre en todas las pinturas al óleo y muchos detalles sobre su mecanismo de reacción están sin ser respondidas. En la actualidad, el retoque es el único método de restauración conocido para obras afectadas por la saponificación.

Más información The Chemistry of Aging in Oil Paintings: Metal Soaps and Visual Changes