El hermoso y tóxico blanco de plomo

El blanco de plomo, también llamado albayalde, es el carbonato básico de plomo (II). Este pigmento tiene la forma más cálida de todos los blancos.

Tiene un matiz amarillo rojizo muy sutil que es casi imperceptible a menos que lo busques, o comparando el blanco de plomo con otros tipos de blanco. Este matiz es mínimo en la mejor calidad de los blancos de plomo.

El plomo blanco (cuyo mineral nativo es la cerusita) es un carbonato de plomo que se utilizaba desde la antigüedad y se preparaba a partir de plomo metálico y vinagre. Fue el único blanco utilizado en las pinturas de caballete europeas hasta el siglo XIX, cuando su contenido venenoso de plomo restringió su fabricación y venta como pigmento de artista.

Si se compara con otras sustancias empleadas como pigmento, el blanco de plomo es el de secado más rápido de todos los blancos debido a la acción de secado del pigmento de plomo sobre el aceite. Esto hace que el albayalde sea particularmente valioso para los pintores que necesitan un tiempo de secado relativamente rápido para la pintura de fondo o las técnicas Alla Prima.

Química del blanco de plomo

Como ya se ha mencionado, el blanco de plomo corresponde al carbonato de plomo básico, 2PbCO3-Pb(OH)2, aunque en ocasiones se ha atribuido erróneamente al oxido de plomo como el compuesto base de este pigmento.

Es una sal compleja que contiene iones de carbonato e hidróxido. El blanco de plomo se encuentra naturalmente como mineral, en cuyo ámbito se le conoce como hidrocerusita, un hidrato de cerusita que antiguamente se utilizaba como ingrediente de la pintura a base de plomo y de un cosmético llamado Ceruse veneciano, debido a su opacidad y a la mezcla satinada y suave que se hacía con aceites secantes. Sin embargo, su uso constante fue causa de envenenamiento por plomo, y su uso ha sido prohibido en la mayoría de los países.

El uso de cerusita o hidrocerusita como fuente de blanco de plomo ha sido debatida por algunos estudiosos en historia y química del arte, afirmando que todo el blanco de plomo empleado en arte y pintura ha sido de origen artificial.

Los compuestos relacionados con el blanco de plomo, conocidos como jabón de plomo, también se utilizaban como aditivos para lubricantes de rodamientos y en talleres de maquinaria.

Historia

Lo que hoy en día se conoce como el “método holandés” para la preparación del plomo blanco ya había sido describito por Theophrastus of Eresos (ca. 300 a.C.), en su breve trabajo sobre rocas o minerales llamado Historia de las piedras. Sus instrucciones para el proceso fueron repetidas a lo largo de la historia por muchos autores de la literatura química y alquímica. Los usos de la cerussa se describieron como un medicamento y pigmento externo. Clifford Dyer Holley cita la Historia de las piedras de Theophrastus de la siguiente manera, en su libro The Lead and Zinc Pigments.

“El plomo se coloca en vasijas de barro sobre vinagre, y después de haber adquirido algún grosor de una especie de óxido, lo que comúnmente hace en unos diez días, abren las vasijas y lo raspan, por así decirlo, en una especie de suciedad; luego colocan el plomo sobre el vinagre una y otra vez, repitiendo una y otra vez el mismo método de rasparlo hasta que se haya disuelto por completo. Lo que ha sido raspado, luego se pulveriza y hierve durante mucho tiempo, y lo que finalmente se encuentra en el fondo de la vasija es ceruse.”

Descripciones posteriores del proceso holandés implicaban la fundición de plomo metálico en forma de hebillas finas y corroído con ácido acético en presencia de dióxido de carbono. Esto se hacía colocándolos sobre ollas con un poco de vinagre (que contiene ácido acético). Éstos se apilaban y se cubrían con una mezcla de estiércol en descomposición y corteza de curtidor, que suministraba el dióxido de carbono, y se dejaban durante seis a catorce semanas, momento en el que el plomo azul-gris se había corroído en blanco de plomo.

Apilando plomo blanco (Dodd, G. British Manufactures, 1884). Manufactura del blanco de plomo
Apilando plomo blanco (Dodd, G. British Manufactures, 1884). Manufactura del blanco de plomo

Las vasijas de barro se llevaban a una mesa de separación, donde al rasparlas y golpearlas se eliminaba el blanco de plomo de las hebillas. Uno de los beneficios del proceso fue que no fue necesario secar la pasta del compuesto de plomo, eliminando su agua. Todo lo que se necesitaba era moler la pasta con aceite de linaza, y el blanco de plomo tomaba el aceite y eliminaba el agua residual, para dar la correspondiente pintura en aceite.

Uso del blanco de plomo en pinturas y el arte

El blanco de plomo ha sido el principal pigmento blanco de la pintura clásica europea al óleo. Se ha afirmado que es parcialmente responsable del oscurecimiento de pinturas antiguas con el paso del tiempo, reaccionando con trazas de sulfuro de hidrógeno en el aire para producir sulfuro de plomo negro. Otros especialistas en química del arte discuten esto; el punto de vista más tradicional es que los pigmentos impermanentes y el barniz sucio (que a menudo se puede limpiar) son los responsables más probables del oscurecimiento.

Las pinturas y el papel del barniz, podría proteger el blanco de plomo, pero que a su vez también se oscurece. Según Michelle Facini, conservadora de papel de la Galería Nacional de Arte, el carbonato de plomo se transforma en sulfuro de plomo, explicando lo que ocurre con algunas tizas/pinturas de plomo en dibujos y acuarelas y otros trabajos realizados en papel y sin barnizar.

También explica Facini que el barniz está destinado a ser removible de una pintura al óleo, para quitarlo cuando se ensucia o se agrieta; pero sobre el papel se absorbe y se vuelve inseparable de las fibras del papel, arruinadas a medida que envejece. Por eso, las obras sobre papel no se barnizan nunca, o no deberían barnizarse nunca.

Los críticos sostienen que muchos de estos sustitutos o alternativas al blanco de plomo o albayalde son mucho menos permanentes. Actualmente, el blanco de plomo es menos utilizado por los pintores actuales, no por su toxicidad directa, sino simplemente porque su toxicidad en otros contextos ha llevado a restricciones comerciales que dificultan la obtención de blanco de plomo por parte de los artistas en cantidades suficientes. Un ejemplo directo es que Winsor & Newton, la empresa inglesa de pinturas, se vio restringida en 2014 a la venta de sus pinturas blancas a base de plomo destinada al arte en tubos y ahora vende exclusivamente estos productos en latas de 150 ml.

En el siglo XVIII, las pinturas blancas de plomo se usaban rutinariamente para repintar los cascos y los pisos de los barcos de la Marina Real inglesa, para impermeabilizar las maderas y limitar la infestación de gusanos de mar.

Lata de “Dutch Boy”, pintura elaborada a base de blanco de plomo y aceite de linaza. De Thester11 - Trabajo propio, CC BY 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=11516189
Lata de “Dutch Boy”, pintura elaborada a base de blanco de plomo como pigmento y aceite de linaza. De Thester11 – Trabajo propio, CC BY 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=11516189

Prohibición y sustitutos

A pesar de que las pinturas basadas en plomo tienen una gran variedad de usos, la principal preocupación reside en su uso como pintura de caballete, en juguetes infantiles y para pintar viviendas. A partir de 1978 EE.UU. ha prohibido la venta de pinturas que contuviesen más de 90 partes por millón de plomo, y restricciones similares rigen en diferentes países. ​

Algunos autores y autoridades han señalado que, tomando ciertas precauciones (no comer, beber ni fumar durante su uso, y lavarse las manos a conciencia después de usarlo), el blanco de plomo en forma de pintura o pasta puede utilizarse de manera segura en pintura artística, sin embargo, se desaconseja el uso del pigmento en polvo, que es fácil de inhalar.

El Convenio sobre el blanco de plomo de 1921, es un Convenio de la Organización Internacional del Trabajo que se estableció para promover la prohibición del uso de blanco de plomo en la pintura. Sin embargo, muchos países industrializados, incluidos los Estados Unidos, el Reino Unido, Alemania, Japón, China y la India, permanecen fuera de la organización.

En la actualidad se emplean alternativas al blanco de plomo como el sulfuro de cinc y el dióxido de titanio, que ofrecen un color blanco excelente sin ser tóxicos ni oscurecer con el tiempo.

Entre los sinónimos del blanco de plomo a nivel artístico se encuentran: blanco Berlín, blanco Cremnitz, blanco holandés, blanco en escamas, blanco Flamenco, blanco Krems, blanco Londres, Pigmento blanco 1, blanco Romano, blanco Plata, blanco Pizarra, blanco Viena y plomo blanco.

Para más información The Lead and Zinc Pigments