Tintes, pigmentos y colores en el antiguo Egipto

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Uno de los grandes avances fue en la química de los colores y tintes que se utilizaban para colorear los dibujos egipcios en paredes y papiros. Los egipcios utilizaban el color azul turquesa llamado (azul egipcio), que daba a los dibujos una especificidad de color y les daba estabilidad de color a largo plazo, que son compuestos y óxidos que se fijaban a la superficie a pintar. Utilizando albúmina de huevo, goma o cola animal.

Los egipcios decoraban sus casas, jardines, palacios y tumbas con impresionantes obras de arte que reflejaban su aprecio por todo lo que los dioses les habían dado y acentuaban estas representaciones con colores vibrantes. El palacio de Amenhotep III (1386-1353 a.C.) en Malkata estaba pintado con colores brillantes, las paredes exteriores de blanco y las interiores de azul, amarillo y verde, con murales y otros ornamentos por todas partes. Estos colores no se eligieron al azar, sino que cada uno tenía un simbolismo muy específico para los egipcios y se utilizaron para transmitir ese significado.

Los artistas egipcios utilizaban una gran variedad de pigmentos en sus representaciones artísticas
Los artistas egipcios utilizaban una gran variedad de pigmentos en sus representaciones artísticas

Realismo en las representaciones en Egipto

El color se consideraba un elemento integral de todas las representaciones artísticas, incluidas las escenas murales, las estatuas, los objetos funerarios y las joyas, y se creía que las cualidades mágicas de un color específico se convertían en parte integrante de cualquier objeto al que se le añadiera

El color en el antiguo Egipto se utilizaba no sólo en representaciones realistas de escenas de la vida cotidiana, sino para ilustrar los reinos celestiales de los dioses, la vida después de la muerte y las historias de las deidades del panteón egipcio. Cada color tenía su simbolismo particular y se creaba a partir de elementos encontrados en la naturaleza.

Según los egiptólogos, los artesanos empezaron a observar la presencia natural de colores en su entorno y pulverizaron diversos óxidos y otros materiales para desarrollar los tonos que deseaban. Este proceso de creación de colores por parte de los artistas egipcios se remonta al Periodo Dinástico Temprano (c. 3150-c. 2613 a.C.), pero se acentúa en la época del Reino Antiguo (c. 2613-2181 a.C.). Desde el Reino Antiguo hasta que el país fue anexionado por Roma después del 30 a.C., el color fue un componente importante de todas las obras de arte realizadas por los egipcios.


Cada color se creaba mezclando varios elementos naturales y se estandarizó con el tiempo para garantizar la uniformidad de las obras de arte. Un hombre egipcio, por ejemplo, siempre se representaba con una piel marrón rojiza que se conseguía mezclando una cierta cantidad de la receta estándar de pintura roja con el marrón estándar. La mezcla variaba en diferentes épocas, pero, en general, seguía siendo más o menos la misma. Este color para la piel del hombre se eligió por el realismo de la obra, para simbolizar la vida al aire libre de la mayoría de los varones, mientras que las mujeres egipcias se pintaban con una piel más clara (utilizando mezclas de amarillo y blanco), ya que pasaban más tiempo en el interior.

Los dioses solían representarse con piel dorada, lo que reflejaba la creencia de que los dioses tenían, de hecho, piel dorada. La excepción es el dios Osiris, que casi siempre se representa con piel verde o negra, símbolo de la fertilidad, la regeneración y el inframundo. Osiris fue asesinado, devuelto a la vida por Isis, y luego descendió para gobernar la tierra de los muertos; los colores utilizados en sus representaciones simbolizan todos los aspectos de su historia. Ya sea que una escena muestre a un hombre y su esposa en la cena o a los dioses en la barcaza solar, cada color utilizado debía representar con precisión los diversos temas de estos eventos.

Creación y simbolismo de los colores en el antiguo Egipto

A continuación, se enlistan los diferentes colores con su nombre egipcio, los materiales utilizados en su creación y lo que simbolizan.


Rojo (desher) – hecho de óxido de hierro (III) y ocre rojo, utilizado para crear tonos de carne y que simboliza la vida, pero también el mal y la destrucción. El rojo se asociaba con el fuego y la sangre, por lo que simbolizaba la vitalidad y la energía, pero también podía utilizarse para acentuar un determinado peligro o definir a una deidad destructiva. El dios Set, por ejemplo, que asesinó a Osiris y trajo el caos a Egipto al principio de los tiempos, se representaba siempre con la cara o el pelo rojos o completamente de rojo.

Muestra de oxido de hierro (III)
Muestra de oxido de hierro (III)

También se ve este patrón en la obra escrita, donde el color rojo se utiliza a veces para significar un personaje o aspecto peligroso en una historia. En las pinturas murales y en las escenas de tumbas, el rojo debe interpretarse cuidadosamente en el contexto de la escena. Aunque se utilizaba con frecuencia para enfatizar el peligro o incluso el mal, también se ve con frecuencia como símbolo de la vida o de un ser superior (como en las representaciones del Ojo de Ra) o de un estatus elevado, como en la Corona Roja del Bajo Egipto.

Azul (irtiu y khesbedj) – uno de los colores más populares, comúnmente denominado «azul egipcio», quimicamente conocido como silicato de calcio y cobre (CaCuSi4O10 o CaOCuO(SiO2)4 (tetrasilicato de calcio y cobre)) o cuprorivaita, simboliza la fertilidad, el nacimiento, el renacimiento y la vida y que suele utilizarse para representar el agua y los cielos.


El pigmento azul egipcio fue usado por primera vez por un artista en el año 2600 a.C.
El pigmento azul egipcio fue usado por primera vez por un artista en el año 2600 a.C.

Las estatuas y representaciones del dios Toth son habitualmente azules, azul-verde o tienen algún aspecto azul que vincula al dios de la sabiduría con los cielos que dan vida. El azul también simbolizaba la protección. Los amuletos de fertilidad del dios protector Bes solían ser azules, al igual que los tatuajes de Bes o los dibujos en forma de diamante que llevaban las mujeres en el bajo vientre, la espalda y los muslos. Se cree que estos tatuajes se llevaban como amuletos para proteger a las mujeres durante el embarazo y el parto.

Amarillo (khenet y kenit) – hecho de ocre y óxidos naturales originalmente, pero, desde el Reino Nuevo (c. 1570-1069 a.C.) se mezclaba con trisulfuro de arsénico proveniente del mineral Oropimente y simbolizaba el sol y la eternidad. El amarillo se oscurecía para el color dorado de la carne de los dioses o se aclaraba con blanco para sugerir la pureza o algún aspecto sagrado de un personaje u objeto. Isis, por ejemplo, siempre se representa con piel dorada y vestido blanco, pero, a veces, su vestido es de color amarillo claro para enfatizar su aspecto eterno en una escena o historia.

Se cree que los sacerdotes y sacerdotisas de los dioses de Egipto se vestían a veces como sus deidades y se ha sugerido que los sacerdotes del dios Anubis se coloreaban la piel de amarillo en ciertas ocasiones para «convertirse» en el dios para el evento. Aunque tradicionalmente se representaba a Anubis con la piel negra, hay varios textos que lo representan con el tono dorado de los demás dioses.


Verde (wadj) – Un pigmento hecho a base de malaquita, un mineral de dihidróxido de carbonato de cobre, con fórmula Cu2CO3(OH)2, y que simboliza la bondad, el crecimiento, la vida, el más allá y la resurrección. La vida de ultratumba egipcia era conocida como El campo de los juncos y, en algunas épocas, como El campo de la malaquita, y siempre se asociaba con el color verde.

Muestra de Carbonato básico de cobre (Cu2CO3(OH)2)
Muestra de Carbonato básico de cobre (Cu2CO3(OH)2)

Para los egipcios el verde era naturalmente un símbolo de las cosas que crecen y de la vida misma. En el antiguo Egipto, «hacer ‘cosas verdes’ era un eufemismo para un comportamiento positivo, que producía vida, en contraste con las ‘cosas rojas’ que simbolizaban el mal».

El verde era el color del dios Osiris, que muere y revive, y también del Ojo de Horus, uno de los objetos más sagrados de la mitología egipcia. En las primeras pinturas de las tumbas, el espíritu del difunto se muestra de color blanco, pero, más tarde, de color verde para asociar al muerto con el eterno Osiris. En consonancia con el simbolismo de la resurrección, el verde también se utiliza a menudo para representar a la diosa Hathor, la Dama del Sicomoro. Hathor estaba estrechamente asociada con el sicomoro, con la renovación, la transformación y el renacimiento. Las momias de mujeres tatuadas sugieren que la tinta podía ser verde, azul o negra, y los tatuajes se han relacionado con el culto a Hathor.


Blanco (hedj y shesep) – hecho de tiza (roca sedimentaria carbonatada, blanda, blanca y porosa, una forma de piedra caliza compuesta por el mineral) mezclada con yeso, a menudo empleado como aclarador de otros tonos, y que simboliza la pureza, lo sagrado, la limpieza y la claridad. El blanco era el color de la vestimenta egipcia y, por tanto, se asociaba a la vida cotidiana, pero también se empleaba con frecuencia en piezas artísticas para simbolizar la naturaleza trascendente de la vida. Los sacerdotes siempre vestían de blanco, al igual que los asistentes y el personal del templo que participaba en un festival o ritual.

Los objetos utilizados en los rituales (como cuencos, platos, altares, mesas) eran de alabastro blanco. El blanco, al igual que los demás colores, se utilizaba de forma realista al representar ropas y objetos de ese color en la vida real, pero con frecuencia se empleaba para resaltar la importancia de algún aspecto de una pintura; en algunos casos, hacía ambas cosas. La Corona Blanca del Alto Egipto, por ejemplo, se refiere habitualmente al color blanco -y así se representa de forma realista-, pero también simbolizaba la estrecha conexión con los dioses de la que gozaba el rey -y así representa simbólicamente la pureza y lo sagrado-.

El negro (kem) – hecho de carbón mineral o carbón vegetal molido, mezclado con agua y a veces huesos de animales quemados, simbolizaba la muerte, la oscuridad, el inframundo, así como la vida, el nacimiento y la resurrección.


Paleta para pintura del visir Amenemopet. ca. 1427-1400 A.C. Reino Nuevo. Cortesia del The Metropolitan Museum of Art. Nueva York.
Paleta para pintura del visir Amenemopet. ca. 1427-1400 A.C. Reino Nuevo. Cortesia del The Metropolitan Museum of Art. Nueva York.

La asociación simbólica del color con la vida y la fertilidad puede tener su origen en el fértil limo negro depositado por el Nilo en sus inundaciones anuales y Osiris -dios del Nilo y del inframundo- era por ello frecuentemente representado con piel negra. El negro y el verde se utilizaban a menudo de forma intercambiable en el arte egipcio, de hecho, como símbolos de la vida. Las estatuas de los dioses se tallaban con frecuencia en piedra negra, pero también en verde. Aunque el negro se asociaba a la muerte, no tenía ninguna connotación de maldad -que se representaba con el rojo- y, con frecuencia, aparece junto con el verde, o en lugar del verde, en las representaciones del más allá.

Anubis, el dios que guía a los muertos a la sala del juicio y está presente en el pesaje del corazón del alma, se representa casi siempre como una figura negra, al igual que Bastet, diosa de las mujeres, una de las deidades más populares de todo Egipto. Los tatuajes de Bes se hacían con tinta negra y las imágenes del más allá utilizan con frecuencia un fondo negro no sólo para acentuar el dorado y el blanco del primer plano, sino también para simbolizar el concepto de renacimiento.

Estos colores básicos solían mezclarse, diluirse o combinarse para crear colores como el púrpura, el rosa, la cerceta, el oro, la plata y otras tonalidades. Los artistas no estaban limitados por los minerales con los que mezclaban sus pinturas, sino sólo por su imaginación y talento para crear los colores que necesitaban para contar sus historias.


Para más información Color in Ancient Egypt

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