Compuesto de la semana: Cafeína

La cafeína es un alcaloide de la clase metilxantinas, en estado puro, es un sólido cristalino de color blanco de sabor amargo. Es considerado como una droga psicoactiva, levemente disociativa y estimulante debido a su acción antagonista no selectiva de los receptores de adenosina.

Se considera como la droga psicoactiva mas consumida alrededor del mundo y es legal en casi todo el mundo. Se encuentra de manera natural en el grano de café, hojas de té, cacao, chocolate, hojas de mate y semillas de guaraná entre otros.

Estructura de la cafeína

El descubrimiento de la cafeína se atribuye al químico alemán Friedlieb Ferdinand Runge en 1819, nombrando a la sustancia aislada como kaffebase que podría traducirse como “la base del café”.

Posteriormente en 1821 los químicos franceses Pierre Jean Robiquet, Pierre-Joseph Pelletier y Joseph Bienaimé Caventou aislaron muestras de cafeína, y según Berzelius, lo hicieron desconociendo el trabajo previo de Runge, aunque mas tarde aclaró que Runge había anunciado su descubrimiento de manera oral un año antes que los franceses.

En 1827, Oudry aisló lo que él llamó Teina a partir del té, pero no era más que cafeína y en 1895 el químico alemán Hermann Emil Fischer realizó la primera síntesis total de la cafeína y dos años mas tarde dedujo su formula estructural, siendo estos desarrollos parte del trabajo que le valió el premio Nobel de química en 1902.

Estructura 3D de la cafeína

A pesar de su consumo amplio, la cafeína ha sido objeto de prohibiciones y regulaciones a lo largo de la historia. En el siglo XVI se prohibió el consumo de café en varias regiones musulmanas y en el imperio bizantino para algunas clases sociales.

En Europa, el rey Carlos II de Inglaterra intentó su prohibición en 1676, cosa que, si logró Federico II de Prusia en 1777, además, el café estuvo prohibido en Suecia varias veces entre los siglos XVIII y XIX. Un caso curioso sucedió en 1911, cuando el gobierno de los Estados Unidos incautó 40 barriles y 20 bidones de jarabe de Coca – Cola en Chattanooga, Tennessee, alegando que la cafeína presente en la bebida era perjudicial para la salud.

Finalmente, la ley estuvo del lado de la empresa de refrescos, aunque la cafeína fue incluida en la lista de sustancias adictivas y perniciosas, y se debía declarar su contenido en la etiqueta. Actualmente se regula el contenido de cafeína en bebidas estimulantes, aunque seguidores de algunas religiones como los cristianos científicos, seguidores de la iglesia adventista del séptimo día y otros se abstienen de consumir bebidas que contengan cafeína.