Aroma a zombie

Tanto si un apocalipsis zombi es científicamente posible como si no, es mejor prevenir que curar.  ¿Tonto? Tal vez… pero incluso el Centro de Control de Enfermedades (CDC) quiere que pienses en la preparación del apocalipsis zombi.

Estar preparado para un ataque zombi nunca ha sido tan fácil.  Hay grupos centrados en los zombis como la Zombie Research Society (Sociedad de Investigación Zombi) y el The Zombie Combat Manual, numerosos libros de supervivencia zombi y recursos en línea.

Sabemos cómo evitar y matar zombis, evitar convertirnos en zombis, hacer acopio para un ataque zombi, elegir una ubicación para nuestro complejo libre de zombis y gracias a series como The Walking Dead, cómo camuflarnos químicamente entre los zombis.

Fotograma del episodio “Guts” de The walking Dead ©TWD
Fotograma del episodio “Guts” de The walking Dead ©TWD

El olor a muerte atrae la muerte

Los zombis de The Walking Dead escogen sus bocadillos de animales vivos principalmente por el olor. Se sienten atraídos por el ruido y usan la vista, pero estos zombis saben que han encontrado la cena por el olfato.  Como dijo el personaje de Andrea en esta serie, “Ellos huelen a muerto, nosotros no.  Eso es bastante distintivo”.  Esa observación se convirtió en un plan y Grimes (el protagonista) consiguió que el grupo de supervivientes se camuflara por ummm… recolección directa (este episodio se llama “tripas” por una razón).

Química del camuflaje zombie

El método empleado por los personajes de The Walking Dead para producir dicho camuflaje químico deja mucho que desear. La técnica empleada en la ficción requiere un cadáver, herramientas de perforación, un amplio equipo de protección personal (PPE) para evitar infecciones y un estómago fuerte.  Además, este método no sería adecuado para la producción en masa, algo que en una pandemia de zombis seria vital.  Si oler a los muertos salva vidas, necesitaremos mucha colonia de muerte.

Afortunadamente, oler a los muertos no requiere tratar con los muertos.  Seleccionando los productos químicos adecuados, junto con los métodos de producción apropiados, se podrían hacer grandes cantidades de una “Eau de Muerte”.

Con el fin de obtener ese olor a putrefacción sin el alboroto y el desorden del método clásico, dos clases de compuestos orgánicos – aminas y sulfhidrilos – parecen ser buenos candidatos químicos malolientes.  Dos aminas malolientes, la cadaverina y la putresina, son buenas opciones ya que se producen al principio del proceso de descomposición del cuerpo.  Al dúo de aminas, el apestoso metanotiol añade un olor a col o a huevos podridos.

Escalando la muerte

Para grandes cantidades de nuestro trío podrido, la biotecnología podría ser as bajo la manga, con las bacterias haciendo el trabajo pesado.  El uso de la bacteria Escherichia coli (E. coli) para hacer grandes cantidades de cadaverina y putrescina fue presentado en un artículo de mayo de 2011 en la revista Applied Microbiology and Biotechnology.  La E. coli puede producir cadaverina a partir del aminoácido L-lisina haciendo que las enzimas recorten un grupo de ácido carboxílico de la L-lisina.  El mismo trabajo de recorte puede producir putrescina a partir de la L-ornitina, siendo la L-ornitina el resultado de una pieza del aminoácido L-arginina.  También hay una segunda ruta para obtener putrescina de la L-arginina sin la L-ornitina intermedia.

Nuestro apestoso sulfhidrilo también podría ser producido usando nuestros trabajadores de fábrica bacterianos E. coli, como mostró la investigación publicada en Plant and Cell Physiology. Modificando la E. coli para producir una enzima específica nos conseguirá metanol del aminoácido L-metionina a través de una ruta más elaborada que las que produjeron nuestras malolientes aminas.

Reacciones de biosíntesis para la producción de cadaverina y putrescina altamente simplificado
Reacciones de biosíntesis para la producción de cadaverina y putrescina altamente simplificado

Para poner en marcha nuestra fábrica de E. coli de agua de muerte, tendremos que depurar y aplicar ingeniería a estas rutas de producción biotecnológica.

Al igual que con otros perfumes, la receta del Agua de la Muerte debe ser perfeccionada.  ¿Deberían incluirse otros químicos apestosos?  ¿Cuál es la proporción adecuada de compuestos apestosos para lograr el olor a carne podrida correcto?  ¿Deberíamos tener como imagen de nuestra fragancia a una celebridad?

Nuestro camuflaje químico tiene un buen comienzo, pero tenemos mucho trabajo por hacer.  Uno de los desafíos es el diseño adecuado de los biorreactores para maximizar la producción de nuestros compuestos, así como encontrar el sustrato adecuado para el crecimiento bacteriano. Otro punto por analizar es la posterior separación de los productos de reacción y su concentración, así como su mezcla y envase. En los últimos años la cadaverina ha cobrado un papel preponderante como bloque constructor de poliaminas de mayor peso molecular y por esa razón se ha ahondado en el estudio de su biosíntesis, como lo reportan Ma, Chen et al.

Ciertamente no podemos esperar hasta que estemos en medio de un brote de zombis.  Cualquiera que haya visto “The Walking Dead”, o cualquier película de zombies, sabe que el apocalipsis de los zombies no es el mejor momento para este tipo de investigación y desarrollo, ya que el tiempo apremia.

Traducido y adaptado de Chemistry For The Zombie Apocalypse