Crocetina

La crocetina es un ácido dicarboxílico apocarotenoide natural que se encuentra en las flores del género Crocus y en Gardenia jasminoides (frutos). Forma cristales de color rojo ladrillo con un punto de fusión de 285 °C.

La estructura química de la crocetina forma el núcleo central de la crocina, el compuesto responsable del color del azafrán.

Química de la crocetina

La crocetina pertenece a la gran familia de colorantes naturales conocidos como carotenoides, pero no tiene una función pro-vitamínica. Los constituyentes de esta clase de compuestos de pequeñas moléculas son en su mayoría hidrocarburos poliinsaturados (la fórmula es C40H56) o sus derivados oxigenados.

Hay pequeños grupos de carotenoides que son ácidos carboxílicos. Entre estos grupos se encuentra la crocetina (el glicano de la crocetina), 8,8′diapo-8,8′ácido caroténico, caracterizado por una estructura diterpénica y simétrica con dobles enlaces alternados y cuatro grupos metilo. La cadena está estabilizada en las partes terminales por dos grupos carboxílicos.

Estructura 2D de la crocetina
Estructura 2D de la crocetina

Su composición elemental es C20H24O4 y su peso molecular es 328,4. Es ligeramente soluble en solución acuosa (20 μM a pH 8.0) y es soluble en bases orgánicas, como la piridina. Se han desarrollado varios métodos para su análisis, incluyendo la cromatografía en capa fina.

Los análisis químicos del estigma seco de los extractos de azafrán han revelado que los compuestos característicos del azafrán incluyen los carotenoides como la crocina y la crocetina y los aldehídos monoterpenos picocrocina y safranal. La crocetina es un compuesto carotenoide anfifílico de bajo peso molecular y consiste en una cadena de carbono C-20 con múltiples dobles enlaces, y un grupo de ácido carboxílico en cada extremo de la molécula.

Estructura 3D de la crocetina
Estructura 3D de la crocetina

Efectos fisiológicos

En un estudio de 2009 en el que participaron 14 personas, se indicó que la administración oral de la crocetina puede disminuir los efectos de la fatiga física en hombres sanos.

Un estudio piloto de 2010 investigó el efecto de la crocetina en el sueño. El ensayo clínico comprendió un ensayo cruzado doble ciego, controlado por placebo, de 21 hombres adultos sanos con una queja leve de sueño. Concluyó que la crocetina puede (p=0,025) contribuir a mejorar la calidad del sueño. En altas concentraciones, tiene efectos protectores contra el daño de la retina in vitro e in vivo.

Transcrocetinato de sodio

La sal de sodio de la crocetina, el transcrocetinato de sodio (DCI, también conocido como crocetinato trans-sódico o CET) es un fármaco experimental que aumenta el movimiento de oxígeno de los glóbulos rojos hacia los tejidos hipóxicos (faltos de oxígeno).

El transcrocetinato de sodio pertenece a un grupo de sustancias conocidas como sales trans-carotenoides bipolares, que constituyen una subclase de compuestos potenciadores de la difusión de oxígeno. El transcrocetinato de sodio fue uno de los primeros compuestos de este tipo que se descubrieron.

Estructura 2D del transcrocetinato de sodio
Estructura 2D del transcrocetinato de sodio

El transcrocetinato de sodio se puede preparar reaccionando el azafrán con hidróxido de sodio y extrayendo de la solución la sal del isómero de la transcrocetina. John L. Gainer y sus colegas han investigado los efectos del transcrocetinato de sodio en modelos animales y descubrieron que el fármaco podría revertir la disminución potencialmente mortal de la presión arterial producida por la pérdida de grandes volúmenes de sangre en una hemorragia grave y, por lo tanto, mejorar la supervivencia.

Estructura 3D del transcrocetinato de sodio
Estructura 3D del transcrocetinato de sodio

Usos en medicina

Las primeras investigaciones sobre el transcrocetinato de sodio sugirieron que tenía aplicaciones potenciales en la medicina del campo de batalla, específicamente en el tratamiento de las numerosas bajas de combate con shock hemorrágico.

Estudios adicionales, llevados a cabo en modelos animales y en ensayos clínicos en seres humanos, indicaron que el transcrocetinato de sodio podría resultar beneficioso en el tratamiento de una variedad de afecciones relacionadas con la hipoxia y la isquemia (una falta de oxígeno que llega a los tejidos, usualmente debido a una interrupción en el sistema circulatorio), incluyendo el cáncer, el infarto de miocardio (ataque cardíaco) y el accidente cerebrovascular.

El transcrocetinato de sodio ha demostrado ser prometedor en cuanto a la eficacia para restaurar los niveles de oxígeno en los tejidos y mejorar la capacidad de caminar en un ensayo clínico de pacientes con enfermedad arterial periférica (EAP) en el que la reducción del suministro de sangre rica en oxígeno a los tejidos puede causar dolor intenso en las piernas y afectar la movilidad.

Este compuesto también se ha estado investigando en un ensayo clínico patrocinado por el creador del fármaco, Diffusion Pharmaceuticals, para su uso potencial como radiosensibilizador, aumentando la susceptibilidad de las células cancerosas hipóxicas a la radioterapia, en pacientes con un tipo de cáncer cerebral conocido como glioblastoma.

Al igual que otros compuestos que mejoran la difusión de oxígeno, el transcrocetinato de sodio parece mejorar la oxigenación en los tejidos hipóxicos al ejercer efectos hidrofóbicos en las moléculas de agua en el plasma sanguíneo y, por lo tanto, aumentar la unión de hidrógeno entre las moléculas de agua. Esto a su vez hace que la organización general de las moléculas de agua en el plasma se vuelva más estructurada, lo cual facilita la difusión de oxígeno a través del plasma y promueve el movimiento de oxígeno hacia los tejidos.

Se ha descubierto que la trans-crocetina actúa como un antagonista del receptor NMDA con alta afinidad, y se ha implicado en la psicoactividad del azafrán.

Para más información Crocetin: an agent derived from saffron for prevention