Niacina

La niacina, también conocida como acido nicotínico, hace parte de las estructuras que conforman la llamada vitamina B3, es esencial para la nutrición humana y se obtiene de diversas fuentes como alimentos frescos y procesados, atun, algunos vegetales y fuentes animales. Debido a su importancia y a los efectos que produce su deficiencia, la legislación de algunos países exige la adición de vitamina B3 en alimentos derivados de cereales.

Fue descubierta por primera vez a través de la oxidación de la nicotina con ácido nítrico por el químico austriaco Hugo Weidel en 1873, de allí se deriva el nombre de ácido nicotínico, aunque se decidió adoptar otro nombre para evitar generar la falsa imagen que las vitaminas y los alimentos ricos en niacina tienen relación con el tabaco y la nicotina.

La extracción de la tiamina fue realizada por el bioquímico polaco Casimir Funk pensando que era tiamina, además acuñó el termino vitamina, refiriéndose a las aminas vitales. La definición de vitamina B3 se debe a que fue el tercer compuesto del grupo de las vitaminas B en ser identificado, aunque también se le denomino como vitamina PP o factor PP, debido a que su uso previene la aparición de la enfermedad conocida como pelagra (Prevención – Pelagra)

Como se mencionó, la deficiencia crónica de niacina y otros compuestos de la familia de las vitaminas B genera la condición llamada pelagra, que afectó a los estados unidos al inicio del siglo XX, causando cerca de 100,000 muertes en 40 años. Esta deficiencia aun se puede encontrar en países en vía de desarrollo y en poblaciones con problemas de alimentación.

La pelagra se caracteriza por diarrea, dermatitis, demencia, lesiones en la zona baja del cuello (collar de Casal), hiperpigmentación, adelgazamiento de la piel, inflamación de la boca y lengua, amnesia, delirio y otros síntomas psiquiátricos. Si no es tratada a tiempo puede acarrear la muerte.

Imagen de un paciente afectado por pellagra