Compuesto de la semana: Carboplatino

El carboplatino, comercializado bajo el nombre de Paraplatin, es un medicamento empleado en el tratamiento de diversas formas de cáncer, entre los cuales están los canceres de ovario, pulmón, hígado, cuello, cerebro y neuroblastoma. Se aplica a través de inyección intravenosa.

Este medicamento fue desarrollado en la Universidad Estatal de Michigan por el doctor Barnett Rosemberg y su grupo, como fruto del desarrollo de una droga de segunda generación después del éxito del cisplatino. La molécula fue patentada en 1972 y su uso a nivel medico fue dado en 1986. Actualmente se encuentra en la lista de medicamentos esenciales de la Organización Mundial de la Salud (WHO). A partir de octubre de 2004 se permitió la manufacturación de versiones genéricas de este medicamento.

El carboplatino tiene como ventaja en comparación con el cisplatino que los efectos secundarios son menores y más suaves. El principal efecto secundario es el mielosupresor, que genera la disminución de las células sanguíneas y plaquetas producidas por la medula ósea. A pesar que la potencia como medicamento del carboplatino es menor si se compara con el cisplatino, muchas veces se prefiere este debido a sus efectos secundarios menores a nivel nefrótico, además de exhibir actividad en el manejo de algunos tipos de cáncer los cuales no muestran respuesta ante el cisplatino.

Estructura 3D del carboplatino

 

A nivel químico, el carboplatino es un ligando bidentado conformado por el ácido ciclobutano dicarboxílico o CBDCA, unido a un átomo de platino, que interactúa con dos amoniacos. Actualmente existen dos teorías sobre el mecanismo de acción del carboplatino, una de ellas es la acuación, que contempla que actúa de manera similar al cisplatino y la teoría de la activación.

Presentación del carboplatino