Compuesto de la semana: Ácido 6-aminopenicilánico

El Ácido 6-aminopenicilánico o 6-APA es el núcleo de los antibióticos de la familia de las penicilinas y es empleado para la obtención de penicilinas sintéticas. Su estructura química consiste en un anillo betalactámico unido a un anillo tiazolidínico. La adición de diversos sustituyentes sobre la molécula base determina su acción antibiótica y su farmacocinética.

Estructura del Ácido 6-aminopenicilánico

La necesidad de la búsqueda de nuevas penicilinas inicio en la década de 1940, con el impulso generado por la segunda guerra mundial, se investigaron nuevas cepas de penicillium en búsqueda de nuevas moléculas. Los primeros descubrimientos de nuevas penicilinas se dieron cuando se adicionó ácido fenilacético a los medios de fermentación, encontrándose que las cepas tomaban dicha molécula y producían nuevas estructuras de penicilinas, identificándose las llamadas penicilinas X, G, F y K según la nomenclatura adoptada en EEUU.

A partir de este enfoque en el estudio de nuevas penicilinas, se buscó una estructura básica que determinara el rumbo en la investigación de nuevos compuestos, por lo tanto, se llevaron a cabo cultivos en ausencia de compuestos precursores, llevando a que, en 1957, se descubriera la producción de un compuesto que fue identificado como el 6-APA (Ácido 6-aminopenicilánico).

Estructura 3D del Ácido 6-aminopenicilánico

A partir del hallazgo de la molécula base, el siguiente desafío era poder producir suficiente ácido 6-aminopenicilánico para la posterior síntesis de otras penicilinas. Esto se logró a través del descubrimiento de la diacilisa penicilina, enzima capaz de hidrolizar la penicilina para la obtención del 6-APA. A partir de la disponibilidad del 6-APA, se inició el desarrollo de penicilinas semisintéticas y también de cefalosporinas en la década de 1960. El desarrollo de estas nuevas moléculas permitió luchar contra nuevas cepas bacterianas que cada vez mostraban mayor resistencia a los antibióticos de primera generación, además de buscar nuevas herramientas para el desarrollo de fármacos con capacidad antibacteriano a través de la comprensión de la acción del ácido 6-aminopenicilánico en los procesos bacteriológicos.