Compuesto de la semana: Sanguinarina

La sanguinarina (13-Methyl-[1,3]benzodioxolo[5,6-c]-1,3-dioxolo[4,5-i]phenanthridinium) es una sal de amonio cuaternario de la familia de los alcaloides y se obtiene de diversas plantas, entre ellas la sanguinaria (Sanguinaria canadensis), también ha sido identificada en la raíz, tallo y hojas de la amapola, pero no en la capsula.

Su uso se remonta a épocas precolombinas, donde algunas tribus de América del norte utilizaban extractos de plantas que contenían sanguinarina para estimular el sistema digestivo y como emético. También se empleaba como antimicrobiano. En la actualidad, esta propiedad ha sido empleada al incorporarse en formulas para pastas dentales para reducir la placa dental y enfermedades periodontales.

Su uso continuo en la época colonial y fue ingrediente del “Pinkard´s Sanguinaria Compound”, promocionado como tratamiento para enfermedades respiratorias y del estómago, pero análisis posteriores mostraron como fraudulento este medicamento y el doctor John Henry Pinkard fue multado por su comercialización.

Sin embargo, existe cierta preocupación sobre su uso continuo ya que podría generar leucoplaquia y lesiones orales displásticas. En 2003, la FDA (Food and Drug Administration) emitió un comunicado donde se indicaba los niveles de seguridad para la sanguinarina usada como ingrediente en enjuagues bucales, pero la información disponible es insuficiente.

La sanguinarina en la actualidad es promocionada en los círculos de la medicina alternativa como un tratamiento para el cáncer, sin embargo, no existen estudios que soporten dichas afirmaciones, y, al contrario, se han encontrado interacciones de este compuesto con otras sustancias que pueden acarrear efectos tóxicos.

Dosis elevadas pueden provocar nauseas, vómitos, sedación del sistema nervioso central, caída de la presión arterial, shock, coma e inclusive la muerte. Se recomienda evitar su uso cuando se ingieren sedantes o medicamentos para controlar la presión arterial.

Sanguinaria canadensis